Constituir tu SpA crea la sociedad, pero no la pone a funcionar ante el Servicio de Impuestos Internos (SII). El paso que abre tu vida tributaria es el inicio de actividades, un trámite distinto de la constitución. Desde el mes en que lo haces nace la obligación de declarar el formulario 29 (F29) todos los meses, con vencimiento el día 20 del mes siguiente para facturadores electrónicos. Antes de ese momento la sociedad existe en el papel, pero todavía no tiene obligaciones mensuales con el SII.

La confusión es habitual. Tienes el RUT, tienes el nombre inscrito, y asumes que ya estás operando. En rigor te falta el paso que le avisa al SII que vas a generar actividad económica. Entender qué se activa ahí te evita partir con multas antes de facturar el primer peso.

Constitución e inicio de actividades no son lo mismo

Son dos momentos distintos. La constitución crea la persona jurídica, sea por el Registro de Empresas y Sociedades o por escritura ante notario, y te entrega el RUT de la sociedad. El inicio de actividades es una declaración posterior al SII, donde informas que vas a desarrollar una actividad económica. Es el trámite que da comienzo a tu vida tributaria.

Muchas veces los dos trámites se hacen casi seguidos, y por eso se confunden. Pero la fecha que importa para tus impuestos mensuales es la del inicio de actividades, no la de la constitución. Esa fecha marca el inicio del reloj.

¿Desde cuándo declaras el F29?

Desde el mes de tu inicio de actividades, aunque hayas iniciado el día 28. Ese mes ya tiene que declarar su F29, y de ahí en adelante uno cada mes. Un período anterior al inicio no se declara, ni siquiera si la sociedad ya existía.

Son doce declaraciones al año, la primera obligación tributaria recurrente de tu startup. Y aplica desde el comienzo, tengas ventas o no. Sobre el F29 en detalle, qué informa y qué arriesgas si no lo presentas, tienes la guía completa en El F29 explicado para fundadores.

El régimen que eliges define cuánto pagas

Al iniciar actividades eliges un régimen tributario, y esa elección define cómo pagas el impuesto a la renta. La mayoría de las startups califica al régimen Pro Pyme del artículo 14 D, pensado justamente para empresas nuevas y de menor tamaño.

Dentro de Pro Pyme hay dos caminos, el General y el Transparente, con reglas y tasas distintas de pago provisional mensual (PPM), el anticipo de renta que va dentro del F29. No es un detalle menor. La opción correcta depende de si tienes o esperas tener utilidades, y de cómo son tus socios. Es una de las primeras decisiones que conviene tomar con criterio, no por defecto.

Las primeras obligaciones que aparecen

Con el inicio de actividades se activan varias cosas a la vez.

  • El F29 mensual. IVA del mes con tasa de 19% y el PPM a cuenta de la renta, hasta el día 20 del mes siguiente.
  • La contabilidad. Desde el primer mes generas documentos, y esos documentos tienen que quedar registrados. No es algo que se ordena a fin de año.
  • La patente municipal. La municipalidad donde tienes el domicilio comercial cobra una patente por operar. Es anual y se paga aparte del SII.
  • Previred, si contratas. Cuando sumas a tu primer trabajador aparecen las cotizaciones mensuales, con su propio calendario.

Ninguna de estas es complicada por sí sola. El problema es que empiezan todas juntas, y en paralelo a construir el producto y buscar clientes.

¿Necesito un contador desde el primer día?

No siempre necesitas una persona sentada llevando tu contabilidad desde el primer mes, pero sí necesitas que las obligaciones se cumplan desde el primer mes. Esa es la parte que muchos fundadores descubren tarde. El F29 vence tengas o no movimiento, y un período sin declarar no desaparece, se acumula y encarece.

La decisión real no es contador sí o contador no, es quién se hace cargo de que el calendario tributario se cumpla mientras tú te dedicas a la startup. Puede ser un contador, puede ser un sistema, pero alguien tiene que estar mirando.

Teclios lleva la contabilidad de startups en régimen Pro Pyme desde el inicio de actividades, con el F29 al día y las fechas cuidadas mes a mes. Ese es el trabajo que mantiene tu contabilidad en orden y a la vista mientras tú construyes.